lunes, 12 de diciembre de 2011

Heavy metal

Lunes 12 de diciembre. A nada de acabar el año y a un mes vista de mi cumple me doy cuenta de que el año de mis 30 ha sido el año con los hostiones más gordos, pero también (y a pesar de) el mejor año de todos. Ha sido el año más intenso, mejor vivido y más exprimido; el año en el que más he aprendido, experimentado, crecido y disfrutado. Así que... a los que me habéis hecho llorar: gracias por hacerme más fuerte; a los que me habéis hecho reír: gracias por vuestro granito de arena. No podría elegir mejores personas para estar rodeada y compartir los 30, los 31, los 32... Así que a todos os deseo unos 30 iguales o mejores que los míos.



viernes, 11 de noviembre de 2011

Batallas

Y me doy cuenta de que necesito una batalla nueva. Una de esas que me recuerde que soy de las que mueren con las botas puestas. Una que saque mis instintos otra vez a la superficie. Una de esas que te dejan cicatrices, te parten el labio y te traen otra vez el sabor metálico y viscoso de la sangre en la boca. Una de esas que te reinician el corazón...

lunes, 15 de agosto de 2011

violet 3.1 ... reloading

Ella duerme tras el vendabal
Se quito la ropa sueña con despertar en otro tiempo y en otra ciudad
Dejarse llevar, suena demasiado bien
Jugar al azar, nunca saber donde puedes terminar o empezar

domingo, 14 de agosto de 2011

Maldita dulzura

Hablemos para no oírnos
bebamos para no vernos
hablando pasan los días que nos quedan para irnos
yo al bucle de tu olvido
tú al redil de mis instintos

Me culpas de las alturas que ves desde tus zapatos
no quieres hablar del tiempo, aunque esté de nuestro lado
y hablas para no oirme
y bebes para no verme
y yo callo y río y bebo
no doy tregua ni consuelo
no es por maldad, lo juro
es que me divierte el juego

miércoles, 3 de agosto de 2011

Jodida libertad

Hay que ver cómo la ansiamos cuando no la tenemos. Y lo jodida que es cuando nos llega. La libertad es inmensa y nos viene grande. Nos hace dueños de nosotros mismos. Ya no hay excusas ni obligaciones ni órdenes. La libertad es un abismo. Y eso es jodidamente terrorífico. Y excitante.

viernes, 22 de julio de 2011

1001 maneras de hacer el ridículo. Manera #568

Que tu jefe pregunte "¿Aquí huele a incienso?
Y tú no lo entiendas y preguntes (sin pensar): "¿A sexo?"
...
Esto demuestra lo malo que es
A) Hablar sin pensar antes
B) Ir a currar con sueño
#1001manerasdehacerelridículo
Manera nº865 Seguiremos informando...

lunes, 11 de julio de 2011

Too much love will kill you

Too much love will kill you
It'll make your life a lie
Yes too much love will kill you
And you won't understand why
You'd give your life you'd sell your soul
But here it comes again
Too much love will kill you

lunes, 16 de mayo de 2011

Palíndromos I

Qué curiosas son las cosas a veces... en nuestro "hola" estaba standstill tocando y en nuestro "adiós" vuelvo a escucharlos más que nunca. Mucho han cambiado las cosas desde The Ionic Spell.

viernes, 18 de febrero de 2011

Hitten


Slow down, please slow down

I need to find peace, anywhere in me

I feel like im under water struggeling to get air

I feel like I'm lost in this body, trying to get inside my head

I wanna know, what im thinking what Im feeling

What I want my life to be

I wanna know how I like plan to make things easier

For everyone but me

Tell me, please tell me

What to do, now that I know myself

Do you really think I could rely on this new person I have become

Do you really think I give a damn now that I can do whatever I want

Now I know, what im thinking what Im feeling

What I want my life to be

Now I know how I like to make things easier

For everyone including me

martes, 16 de noviembre de 2010

Volver II

¿Se puede volver si ya no eres tú?
El lugar es el mismo, pero tú no eres tú.
¿Se puede volver?
¿Quieres?

Mientras Russian Red se desgañita con su "take me home, take me home", Glasvegas insiste con su "please come back home... so please come back home". Parecen Pimpinela: enfrentados, pero diciéndose lo mismo.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Volver

- Pero querrás volver a casa, ¿no?
- No... no estoy segura. Creo que la casa de una no es un lugar, sino un estado de ánimo.

Hace unos días, una amiga citaba este diálogo del cómic The Sandman. No puedo estar más de acuerdo.
 
...
 
Hace un año me fui de casa. Me echaron. Se derrumbó.
 
En casa hay un agujero negro que corretea y cuando te atrapa te deja sin respiración. Así son los agujeros negros: atrapan, atraen y absorben todo a su alrededor, incluso el aire que respiras, y te dejan sin nada.
 
Negro era, negro es.
 
Me falta.
 
Y ahora Vendetto me pregunta cuándo voy a volver a casa. Y yo, desde la cocina, le digo que no lo sé.

 

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Cuando septiembre acabe

Septiembre es el peor mes del año.
No tiene nada que ver con el fin de las vacaciones, la vuelta al cole o la llegada del otoño. Septiembre se reserva cosas peores, así que yo me apunto al carro de Billy Joe y digo eso de "despertadme cuando septiembre acabe". Me largo a hivernar, desaparecer hasta octubre... o, al menos, hasta que lleguen la Mercè y Belle & Sebastian.



as my memory rests
but never forgets what I lost
wake me up when September ends

lunes, 16 de agosto de 2010

NY: The End


La tele de madrugada es una caca. Os lo aseguro. No emiten nada bueno. Mis respetos a los que padecéis insomnio. Paso de largo de Cuarto Milenio, que luego me da miedo el pasillo; peor las reposiciones o pelis malas, esas sí que dan miedo, y ya ni hablamos de los anuncios porno o las estafas telefónicas disfrazadas de concurso. No tengo libro nuevo para devorar y Acero se me está haciendo pesado...

Pues es verdad que el jetlag de vuelta es peor. Si ya sabía yo que no tenía que volver. Bueno, sí tenía que volver, porque no puedo llevarme todo lo que me llevaría (el secuestro sigue estando muy mal visto, oiga, y a la Lola no la facturo). Pero me ha dado penita, mucha. Casi tanta como cuando me tocó volver de Madrid.

No os voy a engañar, el jueves por la noche no era el aire acondicionado, ni las lentillas lo que me humedecía los ojos. Pero no sé si me estaba dando más pena tener que irme al día siguiente o el hecho de que mi última cena en la Gran Manzana fuera en un Mc Donald’s, concretamente uno de los de Times Square. Sí, ya lo sé, gritad “sacrilegio” y señaladme con el dedo, encended vuestras antorchas y perseguidme como al mismísimo Frankestein. Era muy tarde, volvíamos de Washington y caímos en lo fácil. Un desliz, ¿podréis perdonarme? En mi defensa os diré que el resto de los días comí muy bien y en muy buenos sitios. Y que mi último almuerzo en NY fue en el Oyster Coffee de la Gran Central Station, en la parte pija con los camareros blancos y anglosajones (y la cuenta a cargo de la empresa). Así que probamos el salmón orgánico (es decir, salvaje, nada de piscifactoría), las gambas gigantes (creo que con semejante tamaño debían ser supersónicas, radioactivas o de otro planeta), la sopa de almejas y la cerveza de Long Island.

Pero no dejéis que me vaya por las ramas. Quería contaros que el jueves por la noche no era el aire acondicionado, ni las lentillas lo que me humedecía los ojos. Era el maldito hilo musical del Mc Donald’s, que sonaba a edulcorante de alta graduación. Si es que parecía que en cualquier momento Michael Cera iba a entrar por la puerta, dejando su Yugo fuera, y a disculparse por ser tan tonto y a pedirme que fuésemos a buscar a los Where’s Fluffy (Si no habéis visto Nick & Norah’s infinite playlist, vedla).


Total, que vivir a base de ver “señales” hasta en la etiqueta del champú no se puede, pero a veces uno no puede ignorar sin más esos mensajillos que le llegan. Porque luego en el metro estaba ese chaval cantando “the time of you life”, que no sé de quién es, pero a mí me suena a Green Day y sobre todo a despedida… en definitiva a un enorme y blanco “The End” antes de los créditos. Y el chaval venga a decir eso de “It’s something unpredictable, but in the end is fine. I hope you had the time of your life”. Y yo: “Yes, I had, I had”. Y él seguía: “So take the photographs and still frames in your mind. Hang it on a shelf In good health and good time”…
Y entonces, fundido a negro y créditos. Pero no os pongáis tristes, aún podría llenar 15 días más en NY viendo cosas. Y Alicia volvió una segunda vez, ¿no?

“¿Y en medio?” -preguntaréis- “No nos has contado nada” Pues en medio… mucho de hacer el guiri y de ver lo típico. Y, por suerte, también mucho de callejear y punto. Por Greenwich, por el west y el east village, por el soho, el noho, el nolita o tribeca, que una al final ya no sabe ni dónde está… mucho de perder la mañana en la librería Strand (si os acercáis, en la misma calle no os perdáis el chocolate del calvo, gana por goleada al Godiva del Rockefeller Center); o mucho de frikear en el Forbidden Planet; perder la tarde en Bleecker y Thompson St en las tiendas de discos viejunos; o en Saint Mark, agenciándome mi borsalino made in china but buyed in NY; o muriendo arrollada por las hamburguesas gigantes de Jackson Hole; o reencontrándome con una amiga que hasta ahora no vivía tan lejos y ahora se muda a NY (es así de irónico, decía Alanis); o tomando algo en Joe the art of coffee (imaginaos), o con los modernis guachis del Grey Dog’s; o comiendo sushi preparado ante tus ojos, o en Bedfort St de Brooklyn encontrando, por fin, el vestido perfecto…


En definitiva, fundido a negro, the end y créditos. La película se acabó. Pero como ahora están tan de moda las secuelas, las precuelas y los remakes… pues no da tanta pena, ¿no?


The End

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NY 1: sorpresas antes de empezar :)
NY1 (segunda parte): Inútiles y conej@s

lunes, 2 de agosto de 2010

NY1 (segunda parte): Inútiles y conej@s


Vale, no soy rubia y difícilmente me veréis vestida de azul (eeeeeecs), pero estuve siguiendo el conejo con cara de estresado hasta el aeropuerto. Iba señalando su reloj de bolsillo con cara de reproche. Valeeeeeeeee Mr Rabbit, capisco. ¿Qué tal una cazuela y algo de “ajillo”?

Ya facturando nos topamos con una inútil. Seguramente ya lo habréis notado, pero por si acaso no, siento deciros que el mundo está plagado de inútiles y tarde o temprano os encontraréis con alguno y algo importante para vosotros dependerá de él o ella. Oh, disculpad mi crueldad, pero no lo digo con altanería o prepotencia ni creyéndome nada, es que simplemente existen y yo sólo lo estoy constatando al más puro estilo antropológico. Como dicen en el APM: “es que es de ser inútiles”. Y no hay nada mejor que reconocerlo. Yo a veces también lo soy, pero se me pasa.

La inútil se entesta en darme el billete de una pobre chica apellidada Aragónes, a pesar de que tiene mi pasaporte delante de sus narices y está viendo claramente que me llamo Aragón (hija de Arathor, heredera de Isildur… ¡ups!) y que el nombre tampoco coincide.

- Ésta, ¿no? -gira la pantalla para que la vea y señala- La reserva a nombre de Aragonés.

Palidezco de incredulidad.

- No -le señalo mi nombre en la pantalla- ésta, la primera, Violeta Aragón (me ahorro la coletilla de los hijos y los herederos, para no abrumarla con tanta información).

- No, no. Es ésta -vuelve a señalarme a la pobre chica apellidada Aragonés, que si no se anda con cuidado, a este paso no vuela a NY.

La incredulidad sube un grado más. Gritaría “¡¡¡¡Que le coooooooorten la cabeza!!!!”, pero ese no es mi papel hoy.

- No, no, soy ésta -vuelvo a señalar en la pantalla y parece que por fin la convenzo.

Ahora toca hablar de las maletas. Insiste en que debo facturar a pesar de que medí la maleta cuando la compré y de que el fabricante aseguraba en un bonito díptico que cumplía con las exigencias de, incluso, las compañías más pejigueras (es decir, las low cost). Me toca demostrárselo metiéndola en uno de esos cacharros metálicos. Et voilá. La inútil se pica “hay que pesarla”, dice. Valeeeee. 8 kilos de nada.

-Sobrepasa de 2 kilos

- ¿Qué? -vuelve la incredulidad.

- Que excede en 2 kilos del peso permitido – sonrisa triunfal.

- Estás flipando -lo pienso pero no lo digo- Vale, factúrala.
Me rindo. Y mentalmente añado: me he quedado con tu cara, como no llegue a NY, como me la pierdas o me la envíes a Roma, a Pekín o a Pokón “aquí se va a havÉ un follón que no sabe ni Ánde se ha metÍo”.

El vuelo a Zurich se retrasa una hora, pero me da igual porque estoy durmiendo en mi butaca (y porque programé la escala con 4 horas de diferencia. Que ya sabemos que Spain is different y esto de la puntualidad no se usa mucho.
Desde la vez anterior que crucé el charco, los aviones han mejorado mucho. Ahora tienes una pantallita para ti solo y ves las pelis que tú elijes (¡uf! No tendré que soportar a Jlo ni a LiLo) y en el idioma que quieres. Y, además, tienes juegos (¡¡¡tetriiiiiiiiis!!!).

Aterrizamos y los de inmigración son bastante majos. Me preguntan la profesión… Tranquilo sólo escribo sobre embarazos y bebés… no escribo sobre vertidos de petróleo, Watergates, ni nada por el estilo… la verdad es que casi no escribo. Estoy más bien con los brownies (de los que no se comen), los nuevos desarrollos, las cifras…
El taxi nos hace una bonita ruta por el extrarradio. Esto me recuerda a DF. Empiezo a flipar: buzones como los de las pelis, casas como las de las pelis, cochazos como los de las pelis… (sí, enormes coches, ni un solo utilitario). Si se parece a las pelis, es que es NY, ¿no?
Y por fin llegamos al apartamento. ¡Ups! En el Street View, Harlem parecía más “accesible”… pero, oye, que una vivido en el Raval de Barcelona… El taxi para. Una niña vende limonada en la puerta de "mi" edificio (una vez más "¡¡¡como en las pelis!!!"). Los anfitriones son súper majos.

En el jardincito (comunitario), además de una barbacoa hay un enorme conejo. Lo sabía, no podía ser de otro modo.

To be continued…

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NY: The End

sábado, 31 de julio de 2010

NY 1: sorpresas antes de empezar :)

Ha llegado el día, después de medio año de planificación nos vamos para NY.
Son las 2 de la mañana, hora en la que podría estar acostándome después de una velada ciberhablando con mis sist’s de allende las Españas. Pero no, acabo de “levantarme”, en un rato salimos hacia el aeropuerto. Después de dormitar en el sofá con Tom Hanks de fondo salvando al soldado Ryan intentaremos engañar al cuerpo para que vaya cogiendo el nuevo horario y duerma en el avión.

La primera sorpresa ha llegado incluso antes de declararme oficialmente “de vacaciones”. Faltaban 2 horas para la meta cuando ha sonado el teléfono. ¡Mierda!, el súper jefe.
-¡Violeta! ¿Puedes venir?
- Sí, claro, ahora mismo (reverencia mental).

El súper jefe es el capo de los capos en mi empresa y, además, es como el “hijo del amor” de Mr Burns y Calamardo de Bob Esponja. “Ni se te ocurra pedirme ahora cualquier informe chiflado de esos que tienen datos que no interesan a nadie… Y mucho menos ni se te ocurra tener una de esas ’brillantes ideas’ que ponen patas arriba mi timing”. Iba maldiciendo de camino al despacho.

- ¿Qué tal? –sonrisa rara.
- Bieeeeeeeeeen –pose de gacela expectante.
- ¿Cuándo te vas a NY?
- Mañana a las 6 de la mañana -¡¡¡Uuuuuuuuuuuuf!!!, suspiro mental.
- Bla bla bla
- Bla bla bla
- En Gran Central Station hay un restaurante, el Oyster Café bla bla bla tienes que ir bla bla bla Y no te preocupes, a este invita la empresa –intento de sonrisa cómplice
- Vaya –gacela que no se cree lo que le está diciendo el león- gracias… pues iremos

Y hasta aquí, luego sigo que llego tarde como si de una Alicia se tratara.
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lunes, 24 de mayo de 2010

The End

Aviso: alto contenido de SPOILERS…Gran final para una temporada, pero un mediocre final para la serie.

Ha acabado la sexta temporada igual que la empecé, en lo que a la trama principal se refiere. No por no entender, si no por poco explicar. Han hecho algo tipo -2 + +2= 0. Es decir, si no se hubieran inventado la realidad paralela alias limbo no hubiera sido necesario explicarla. Vale… habéis aclarado esto, esbirros de JJ Abrahams, pero… ¿y el resto de enigmas qué? Nos hemos quedado igual.

El viaje ha sido bonito, pero también está bien que el destino cumpla con algunas, aunque no puedan ser todas, de las expectativas.
Me alegro del happy ending para Linus

En definitiva…

Por fin lo he pillado, no sin la ayuda de algunos comentarios de otros losties. En el capi de hoy sólo se han muerto, que se sepa, Jack y Flocke. Anteriormente murieron otros, como Sayid, Jin, Sun, Juliette… Y otros morirán más adelante, como Hugo, Linus, Kate, Claire, Sawyer, Lapidus (que, por cierto no estaba en la iglesia), Enos, Desmond, Penny, Rose y Bernard entre otros . Al morirse, cuando les toca, se juntan en ese espacio atemporal que es la realidad alternativa tan ricamente creada esta sexta temporada. Que los veamos en la iglesia junto a Jack en ese momento no significa que mueran cuando Jack. Vale… puedo con eso.

Lo que les ha pasado en la isla ha sido real, se supone que incluso los viajes en el tiempo… Vale… con eso ya no puedo tanto. Me parece genial que todos sean tan felices juntitos y que el limbo sea la hostia. Pero ¿qué pasa con Dharma, con los primeros habitantes de la isla, con Jacob, con The Others, con The Other Others, con el templo de la isla, con la escotilla, con los números…?

Está claro que no iban a poder aclararlo todo, pero hubiera estado mejor dedicar la sexta temporada a aclarar cosas de las cinco anteriores antes que a crear y resolver nuevas incógnitas. Sí, de acuerdo, es bonito ver lo unidos que acaban y bla bla bla snif snif snif Pero a la par que iban andando hacia el encuentro multitudinario final, hubiera sido lo suyo que hubieran explicado algo más, aún a costa de añadir algún que otro capítulo.

El viaje ha sido bonito, pero también está bien que el destino cumpla con algunas, aunque no puedan ser todas, de las expectativas.En definitiva… que el final de los finales sólo es un final más; que está bien evadirse, no siempre podemos andar por ahí con el monóculo, y que pronto (más o menos pronto) tendremos una digna sucesora.



Muy interesante para los más perdidos de los perdidos: http://www.elpilotoautomatico.es/2010/05/24/%C2%BFque-ha-pasado-en-lost/

lunes, 3 de mayo de 2010

Madrid (un mes después)

Me dejan en el aeropuerto y los nervios se empiezan a arremolinar en el estómago.
Hasta el momento los había contenido, pero tarde o temprano tienen que salir o, si no, corro el riesgo de implosionar y morir en el intento.

Falta más de media hora para embarcar y la gente ya hace cola. ¡¡Uf, qué rollo!! Pero si hay sitio para todos, tranquilos...

3, 2, 1... ¡¡inmersión!! Dejemos que Mr Peanut amenice la espera. Mr Peanut es mi ipod. Lo pongo en modo shuffle y el tío siempre lo acierta, no sé cómo lo hace, pero es un hacha...

Las lagartijas siguen trasteando en mi estómago...

La cola avanza y me coloco junto a un anuncio de perfumes. Ver la cara de Sawyer antes de subir a un avión no mola... NADA. "Si hijo, si yo me vendría contigo a la isla encantada, pero es que ahora no me viene muy bien ¿sabes? mejor lo dejamos para otra ocasión." Parece que Sawyer lo intende. Si él pudiera elegir, tampoco estaría en la isla...

Justo antes de subir al avión la cola vuelve a pararse. Estamos en medio de la pista, el sol se está poniendo y el cielo aún tiene ese color naranja explosión nuclear, hace viento, vemos despegar un avión a unos metros y Mr Peanut decide pinchar The Universal de Blur ¡¡Qué genio!! si cuando digo que siempre acierta es porque siempre acierta. La imagen es de postal. Bueno, o no, porque ¿quién se compraría una postal de un avión despegando durante la puesta de sol? Yo no. Vale, pero por lo menos es una imagen impactante.

Saltamos en el tiempo y el espacio y llegamos a Madrid. Y entonces Madrid se esfuma en un milisegundo y vuelves a estar embarcando para volver, porque lo bueno siempre dura poco... O eso decimos los murPHianos (de Murphy, no de Murcia).

Y llegas a casa y ahora ya sabes de perder y encontrar, de las sorpresas que hay tras las esquinas, de las falsas apariencias, de las buenas ganando a las malas, de las navajas de Ockham y de las arrabaleras, de golondrinas y puercas, de mesas de cristal, de pelucas rubias, peggysues y pedacitos de corazón escondidos en llaveros y libretas hechas a mano. Y sabes más cosas, pero no las vas a contar.

martes, 20 de abril de 2010

Cíclopes

Una nueva raza camina entre: los cíclopes.

Los cíclopes, mis cíclopes, tienen, como todo hijo de vecino, dos ojos en la cara; pero ya no los usan. Una nueva extensión con funciones ópticas les ha crecido al final de sus extremidades. Se trata de la cámara digital.

La vida real ya no tiene sentido, si no es que la procesamos a través de la lente.

En casa, el mundo (que ya no será nunca más eso grotesco y tangible que nos rodea) nos llega a través de la pantalla. Y, ahora, también cuando salimos a la calle nos protegemos tras nuestro nuevo ojo.

¡Oh qué horror, ver en carne y hueso –por ejemplo- a ese músico que tanto admiramos y que tantas veces hemos visto en pantalla o papel! No, no no… No le mires a él, mira la pantalla de tu tercer ojo.

Mejor seguirlo viendo a través de la lente y, ya de paso, inmortalicemos el momento. Y, cómo no, mejor en un archivo digital formato jpg antes que en nuestra asquerosa y voluble memoria.

En definitiva… los cíclopes.

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