miércoles, 17 de febrero de 2010

Un año y un día (o dos)

Siempre me ha hecho mucha gracia cuando las sentencias judiciales son de, por ejemplo, un año y un día. ¿Qué c*ñ* significa eso? ¿Es realmente necesario ese día? ¿Es una especie de guinda del pastel, de colofón? ¿Sin ese día la reinserción del preso no llega a completarse? Me imagino que no se trata de eso y sólo estoy idiotizando. Si algún día me molestara en preguntárselo a alguno de mis amigos abogados, seguro que acabaría descifrando su verdadero significado. Pero, con ello, acabaría perdiendo toda la gracia.

En definitiva... a lo que iba: Previously on my fuckin ninja sick mind...
"Un año y un día (o dos)"
Antes de proseguir con este chorra-blog, he pensado que a mi público fiel (ejem) le gustaría saber dónde, por qué y cómo he estado este tiempo. Como mucho interés no tiene y no vale la pena alargarse mucho, "Mi año y un día (o dos)" se resume tal que así...

Primavera
Las cosas empiezan a mejorar: curro, casa...

Verano
Inmejorable. Cumplo un sueño...

Otoño
Descenso a los infiernos y resurrección. Goodbye Rocko. Hello sisters


Invierno
Show must go on...

When your sparkle evades your soul
I'll be at your side to console
When your standing on the window ledge
I'll talk you back from the edge
I will turn your tide
Be your shepard and your guide
When your lost in the deep and darkest place around
May my words walk you home safe and sound
...

domingo, 14 de febrero de 2010

Endogamia

Un año menos un día desde mi última entrada... Casualdiad. Prometo que no está hecho premeditadamente. Pero parece una buena fecha para volver. ¿Volver o no volver? Esa es la cuestión.
Sinceramente, no tengo demasiado tiempo para escribir. Ni tiempo, ni ideas. Tampoco es agradable escribir "para la pared". A mí me gusta escribir porque sí, pero seamos sinceros, cuando alguien abre un blog espera, ni que sea un poquitín, que algunos le lean, que unos pocos le comenten y, así, satisfacer un poco a su ego al mismo tiempo que enriquece el espíritu.
Pero esto de los blogs es un mundo muy endogámico. Se crean pandillas que se retroalimentan y se leen y se comentan los unos a los otros. Y, sin una blogo-pandilla dificilmente vas a poder satifacer tu espíritu exhibicionista. Fuera de blogo-ecosistemas tipo La Comunidad de El País, la Cocktelera u otros por el estilo resulta difícil ganarse un público fiel, un grupo de amigos con los que practicar blogo-canibalismo.
Pero no me gustan las blogosectas y tarde o temprano he salido por patas de comunidades, peores que la de Álex de la Iglesia, y coctelerías.
Aunque no me puedo quejar, de mi paso por esos antros me he llevado algún que otro blogocompañero y, me gusta pensar, que también algún amigo.
Bueno, estimada pared... lo dicho: ¿volver o no volver?
Sobre cómo me ha ido el año... os lo contaría si es que hubiera alguien leyendo...
Related Posts with Thumbnails